jueves, 1 de julio de 2010

addicted

Autor: Van –Tora- y Dan –Dan-go-
Titulo: better life
Fandom: Original
Advertencias: Toqueteos XDDD!!!

CAPÍTULO 2: Addicted

Bueno Aquí está el segundo capítulo, por ley les recuerdo: Esta historia NO LA ESTOY HACIENDO SOLO, Dan se lleva la mitad de los créditos por su trabajo, tiempo por igualmente redactar y poder su granito de arena para que esta historia salga adelante ¡Recuerden visitarlo también a él!!




-Soy complicado, ya lo sé, pero no puedo evitar serlo, baka- Dijo entre risas, mientras que miraba a el chico frente de si, sonriéndole de medio lado, sacándole la lengua y logrando que este sonriera-¡¡Quiero helado!!¡¡¡E ir a comprar mi libro nuevo y tengo sueño, odio a mi jefe, lo odio tanto!!!

Hacía más de media hora que estaban en ese café, rodeados de holanes y risitas tontas de los chicos que sufrían un coma ante las chicas vestidas de maids. Ese café cosplay se había vuelto su lugar de reunión de cada que salían: Uno del trabajo y el otro de la universidad, además que era el único sitio en el que el menor de ambos pudiera descansar de su vida en casa y el mayor pudiese quejarse libremente de todo, que la mayoría de las palabras que salían de su boca eran maldiciones y palabrotas….Pero aun así el menor le amaba, era su rubio loco y enojón con el que había forjado un lazo en muy poco tiempo. En cuanto al mayor, estaba loco, y eso también se aplicaba hacia el chico frente de si: Le amaba con locura y obsesión, era el amor de su vida y estaba más que seguro de que jamás lo dejaría ir.

Sabía perfectamente que estaba obsesionado con él, con su pequeño, su chocolatito, su panda…Su Dan. Era suyo y de nadie más, porque ¿Quién podía merecerlo más que él? Nadie, esa era la respuesta que siempre hallaba cuando lo pensaba mientras intentaba dormir; Daba vueltas en la cama, con sus audífonos puestos y siempre llegaba a la conclusión de que Dan era suyo, de que sin el moriría…Y de que era un rubio demente obsesionado, posesivo y paranoico que le llenaba de mensajes el celular a la hora que fuera; que se sentaba frente al monitor de su laptop hasta las seis am charlando con su pequeño y se sentía realizado. En cuanto a Dan, bueno, él le amaba, había tardado mucho en podérselo decir, ya fuera por miedo o por que le costaba eso de las relaciones humanas…Pero al final no pudo evitárselo decir y aceptar que ese rubio demente, neurótico adicto a la cafeína era mucho más que su hermano mayor: Porque así habían empezado su relación, jugando a ser el hermano mayor y el menor, riéndose de los demás, compartiendo pensamientos que no pensaban que alguien más tendría y sin darse cuenta, acabó enamorándose de ese idiota rubio que tenia corazón de condominio. Dan suspiró, cerrando su libreta de dibujo tras que Van le lanzara una servilleta hecha bola, exigiendo atención como un niño chiquito, logrando que sonriera

-Ya te he dicho que si te escucho, Van-Esquivo la bola nueva de papel, acercándose a él para besar sus labios suavemente, acariciándole la mejilla al separarse, logrando que el rubio se dejara de quejar y así pudo regresar a su boceto-No deberías seguir viendo películas de terror o leyendo cosas en internet de eso, con lo pálido que estas, las ojeras se te notan mas, gato…

-Sí, sí, pero me gusta leer todo eso. Además yo no veo sombras como tú lo haces, ni bajo a tomar agua con todo obscuro, eres un masoquista tan grande, mi amor-Se rio, ordenando una taza mas de café, sabía que de nuevo no dormiría pero amaba el café-¿Dormirás en mi casa mañana? Es fin de semana, podemos salir a cenar algo u ordenar que nos lleven a casa; comemos tranquilos, vemos unas películas y luego pasamos la noche entera haciéndolo hasta desfallecer.

El rubio sonrió malicioso cuando su novio se sonrojo de golpe y tan solo le miró afirmando con la cabeza y mandándole un besito para volver a lo suyo. El rubio solo se rio bajito, agradeciéndole a la chica que le trajo el café para regresar a su crítica de la sociedad del café.

Media hora más tarde caminaban de la mano por las frías calles, mas el mayor acabo por soltarle la mano para tomarlo de la cintura y pegarle a su cuerpo para darle algo de calor; Los copos de nieve mojaban sus ropas y el sonidos de las pesadas botas cargo del mayor y los Converse del menor eran los únicos ruidos que se escuchaban. La obscuridad había caído de golpe y según parecía era más tarde de lo que habían creído cuando aún estaban dentro del café, pero el tiempo juntos parecía que jamás era lo suficiente: Estaban enamorados, ¿Qué era el tiempo en ese caso? Y de repente Van tomo de la mano a su novio con fuerza, obligándole a correr entre risas divertidas y algunos tropezones. Corrieron hasta la estación de metro, subiendo apenas al vagón que de no ser por una parejita ocupada en besos en una orilla y un vagabundo dormido a unos metros estarían solos. Se sentaron, con el rubio jalando al mayor para sentárselo en las piernas y poderle besar el cuello despacio, mientras el menor ladeaba la cabeza dejándole el campo libre a su novio de mimarle, creyéndose en su mundo; ese mundo que existía cada que estaban juntos y que hacía a ambos olvidarse de que había mas gente fuera de su burbuja, razón que provoco que de repente Dan acabara hincado en la banca, con sus piernas a cada lado de las de su amado, con las manos de este en sus nalgas, mientras sus lenguas húmedas se acariciaban en ese delicioso y húmedo intercambio que había mientras se besaban con deseo. Van solo sonrió a su pequeño al separarse, con un ligero hilito de saliva uniendo sus lenguas, con las respiraciones de ambos agitadas y tan solo se sonrieron por algunos segundos que parecieron años, regresando al mundo real cuando el vagón paró, bajando de este con sus dedos entrecruzados.

-Te amo, gato-Dijo el pelinegro, apretando la mano de su novio en su andar rumbo a su casa, no quería llegar, pero si no lo hacia su hermana menor seguro se molestaría si no tenia que cenar. Soltó su mano para sujetarse de su brazo, tomando la correa de su mochila con su mano libre, suspirando cuando vio cercas la casa, parándose frente al otro, jalándole juguetón un mechón de su largo cabello rubio- Dame un beso antes de llegar, gato

-¿Y desde cuando me lo tienes que pedir? Sabes que te besaría aunque no lo quisieras- Contesto con una enorme sonrisa, jalándolo hacia su cuerpo, enterrando sus dedos entre esas hebras ébano que tenía su amado, explorando con su lengua esa cavidad cálida que era la boca de Dan, con la lengua de este correspondiendo el beso con placer y sintió como se sujetaba de su abrigo por la espalda, pegando sus cuerpos, formando uno solo-¿seguro que está tu hermanita y tu mamá? Podríamos subir a tu cuarto y hacerlo, hace ya dos semanas que no pasamos de besos y caricias-Le susurro entre besos, acabándole por acorralar contra una pared, metiendo su mano bajo su sweater y su camisera. No podía ni quería evitarlo, su novio lo prendía más que nadie, más que ninguno de sus antiguas parejas y el sentirlo reaccionar a sus caricias lo ponía peor

-creo que lo están...ahh...Van-Jadeo ante esa mano que traviesa se atrevió a entrar bajo las telas de su ropa interior y el pantalón a acariciarle; bajando su mano por igual, mas frotando por encima de la ropa ese bulto que mostraba perfecto lo excitado que estaba su novio-Para, Van, no quiero que de nuevo llegue una patrulla y nos vea así en la calle-Le susurro, mas aun sus lenguas jugueteaban entre ellas, como las manos de ambos exploraban sus cuerpos, pero al final alejó al rubio de su cuerpo, acomodándose la ropa y le beso antes de correr-Mañana, mañana lo haremos todo lo que quieras, te amo

Le sonrió y salió rumbo a su casa, mirando hacia atrás y topándose con su novio que tan sólo sonrió de lado, encogiéndose de hombros con un cigarrillo siendo llevado a esos labios que tanto adoraba probar. Dan suspiro antes de meter la llave en la cerradura de la puerta de su casa, siendo recibido por esa jovencita que le reclamó con una sonrisa que llegara tan tarde, pero que le saco un sonrojo enorme a sus mejillas cuando le pregunto si había estado con Van haciendo cosas… en serio que los niños cada vez maduraban más rápido. Tras de cocinarle algunos panqueques y que su hermana los acabara subió a su habitación, sonriéndose amplio al toparse con el mensaje de su novio al celular diciéndole: “Ansió ver tu cuerpo bajo el mío, cubierto de sudor, jadeando mi nombre mientras somos uno la noche entera…” Y con sus ojos turbados de deseo se tumbo a la cama, con su mano explorando bajo su pantalón, masturbándose mientras recordaba lo sucedido hacia media hora más o menos, viniéndose mientras con su mano libre apretaba la sábana, gimiendo bajo el nombre de ese rubio alocado que tanto amaba.

El rubio por su lado había tomado el tren de regreso a casa, sonriéndose tras cerrar su celular cuando el mensaje para su novio fue enviado, suspiro con su cabeza recargada en el vidrio escrito con algunos graffitis. No quería pensar en que tenía que trabajar en unas horas; sábado y el trabajando, vacaciones igual, en serio que detestaba tanto su vida a veces, pero no le quedaba de otra si quería que Dan se mudara con él en cuanto su novio acabara la universidad. Regresó al mundo con las puertas del vagón abriéndose y bajó de este, subiendo de dos en dos las escaleras. Lo único bueno era que de la estación a su casa no eran más que dos cuadras; no era un barrio muy bonito, pero si era muy pintoresco: Lleno de artistas y de restaurants con todo tipo de comida. Sacó las llaves de su gabardina al llegar a su puerta, lanzándoles a una mesita cercana, escuchando como caían al suelo mientras de una patada cerraba la puerta. Se quito la ropa, lanzándole por todos lados, quedándose solo en bóxers y sacó una cerveza del refrigerador para irse a tirar a su colchón. La base de la cama había cedido hacia un mes mientras Dan y el follaban como nunca; el simple recuerdo de sentir como caían al suelo cuando una pata cedió, le daba risa, ni así pararon hasta que el orgasmo les llego a ambos. Encendió el televisor buscando algo decente, pero al no hallar nada se levantó para prender su laptop; Regresando a la cocina para prepararse un emparedado de atún como sacar otra cerveza, dejándose caer en su silla frente al monitor, tecleando su contraseña y darle una buena mordida a su cena; dejando su emparedado de vuelta en su plato para tirarse al suelo en busca de alguna liga con que sujetarse el cabello, detestaba que le estorbara cuando estaba haciendo algo, pero se levanto de golpe al escuchar el sonidito de un nuevo mensaje en el msn, sonriéndose burlón al ver que era su mejor amigo desde que era niño, leyendo sus quejas sobre su pareja, ya tan rutinarias y que él se mofara de esto, coqueteándole como siempre, ganándose solo risas del otro. Cuando Hale se fue, tan solo apago la computadora para mirar su techo, debía pintarlo que ya parecía en tercera dimensión por toda la pintura botada.

Dio vueltas en la cama, cumpliéndose lo que ya predecía: No podía dormir por toda la cafeína, así que solo se quitó las sábanas de encima para colocarse unos pantalones negros, una camisera de tirantes negra y su gabardina junto a su bufanda, metiéndose sus botas sin abrocharles aun, saliendo de su departamento. Saldría a beber algo en algunos de los bares cercanos a su edificio, vería gente y ya de vuelta a casa, era un buen plan. Pero en algún momento acabo bebiendo de más, terminando por irse tambaleante a su casa, sin saber cómo fue que entro y amanecer tirado en su sillón con el dolor de los resortes que se clavaron la noche entera en sus riñones. Y que de no ser por el mensaje de la mañana de parte de Dan supuso seguiría babeando los cojines y solo se levanto, medio se baño, se ató el cabello en una coleta, vistiendo lo que encontró en el suelo, corriendo rumbo a el metro para irse de allí para el trabajo. Al llegar solo se sonrió al ver a sus compañeros ya vestidos con el uniforme gris, con escoba en mano, no hacer alguna carrera universitaria tenía sus consecuencias y ahí estaba él, trabajando arreglando autos en un taller mecánico. Sólo saludo a su jefe, evitándose de írsele encima y darle en la cabeza con una llave de tuercas cuando le regaño por llegar 15 minutos tarde, abriendo el cofre de unos de los autos, tallándose los ojos para comenzar con su trabajo.

Mientras tanto Dan hacia ya rato que estaba en la universidad, bostezando disimulado mientras que sus compañeros exponían sobre arte en el Medievo o algo así. Miró su celular, sonriéndose ante esos mensajes de queja del rubio de su jefe, cosa rutinaria que de no recibirlos creería que de verdad ya estaba huyendo de la justicia pro que lo había matado con algo que tenia a la mano, que en un taller mecánico…Había mucho con que matar a alguien. Cuando la clase acabo guardo sus cosas para correr con sus amigos rumbo a la siguiente clase, pero alguien sentado bajo un árbol cercano le hizo detenerse y que sonriera amplio, corriendo rumbo a ese rubio alocado que comía una paleta de caramelo con singular alegría. Camino hacia él, ganándose una risa de su novio y que lo sujetara con fuerza contra su cuerpo.

-¿Que no estabas trabajando? –Le pregunto con una sonrisita burlona, sacándole el caramelo de la boca para metérsela a la suya, jalándole rumbo a una banca algo alejada del flujo de gente que ya se sentía observado-No me digas que vienes aquí porque huyes, no es un buen lugar, Van, te hallaran y harás que tu novio vea como te suben a una patrulla- Se rió mientras el otro le quitaba de vuelta su paleta y lo tumbaba a la nieve para abrazarlo.

-No sólo que me dio ganas de verte, mi jefe salió, acabe mi trabajo y un amigo del trabajo venía acá por que la guardería de su hija esta a unas cuadras así que aproveche para que me trajera- Le besó el rostro despacito, llenándole de caramelo la mejilla para lamerlo, sacando su celular de su bolsillo y apagarlo, no quería ni una sola queja de nadie. Buscó sus labios, satisfecho de que su novio estaba tan dispuesto como él a besarse un rato. Acabó por estar encima de él, besando su cuello y labios, limitándose de hacer mas ya que sabía que su novio no era del tipo que le gustaba hacer show del todo. Se separo después de un rato, recostándose en la nieve, sonriéndose amplio-me encantas

-Eres peor que un adolecente, corazón, si no fuera que te detengo no saldríamos de la cama jamás-Le miro ahí tirado y tan solo le dio un pequeño besito en los labios para levantarse, arreglándose la ropa y el cabello, tomando sus cosas del suelo-Espérame a la salida, salgo a las diez, así que podemos ir a desayunar algo juntos. No hagas tonterías, y no seas cobarde, contesta el celular-Le guiño un ojo mientras corría rumbo a clase, sin borrar su sonrisa, amaba cuando su novio llegaba de sorpresa y podían besarse un rato

-¡¡Te amo!!-Fue lo único que grito mientras miraba a ese pelinegro trasero de encanto correr fuera de su alcance, frotándose la cara para regresar al mundo real, acabándose al fin su paleta, pero dejando el palito en su boca para que esas ansias de fumar se le quitaran-Maldito mocoso…

Se rió para tomar camino a explorar el campus, quizás tomarse un café en la cafetería de la facultad, o espiar en las galerías, ya encontraría algo que hacer mientras hacía tiempo para que el amor de su vida saliera. Sacó su celular para ver qué era lo que casi arruinaba su sesión de besos con Dan, riéndose mientras lo miraban los demás extrañados, al ver que era un mensaje de su mejor amigo quejándose de que su compañero de casa le había dicho que apestaba y de su travesura de esconderle el cepillo

-----continuara =D-----

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